Te voy a contar el relato de una niña que, como tú, es mexicana.

Probablemente ya habrás oído hablar de ella porque hace poco tiempo fue abanderada por la Comisión Nacional del Deporte.(CONADE) ¿Te imaginas el orgullo y el honor que es ser la abanderada deportiva de nuestra nación? ¡Te invito a conocerla! Se llama Karla Wheelock y es originaria de Saltillo Coah.

Karla Wheelock Aguayo nació el 14 de abril de 1968, el mismo año en el que se celebraron las XIX Olimpiadas en México. Ella estudió el Kinder en el Colegio La Paz de Saltillo, después estudió en el Instituo Alpes la primaria y la secundaria becada por la SEPC; como era una muchacha muy aplicada, estudió becada la preparatoria en el ITESM, también en Saltillo y después decidió estudiar la carrera de Derecho en la Facultad de Jurisprudencia de la UAC, cuando se recibió de abogada lo hizo con mención honorífica.

Todo lo que ya te conté es importante, pero ¿cómo fue que Karla, que se educó en una ciudad de Coahuila, un estado semidesértico, logró escalar montañas como el Aconcagua o el Cho Oyu? Es lo siguiente que te voy a contar, te voy a decir cómo Karla, se trazó una meta y lucha, hasta el momento, por alcanzarla: la cima del Everest.

Karla en la cima del Aconcagua

Cuando Karla tenía seis años de edad, su mamá la inscribió en el grupo denominado GIRLS SCOUTS. Como tú debes saber, en el club de los SCOUTS les enseñan a los niños muchas cosas importantes sobre la naturaleza, los niños aprenden a quererla y a respetarla, a cuidarla; los llevan a las montañas cercanas, hacen largas caminatas y trepan cerros, acampan al aire libre y les enseñan algunas técnicas básicas de supervivencia en el campo.

Karla en campamento

Desde ese entonces, se despierta en Karla el amor a la naturaleza, al montañismo y al deporte. Encuentra en la naturaleza un refugio, en la montaña una meta y en el deporte un desahogo y el elemento indispensable para sentirse bien física y mentalmente. Entre sus deportes favoritos están las caminatas en el campo, la natación y la bicicleta de montaña.

 

 

Tuvo mucho que ver en su lucha por llegar a la cima que, en una ocasión, Karla leyó en una revista deportiva que , había alcanzado la cima del Everest. El Dr. Ricardo Torres Nava, oriundo de Nueva Rosita Coah., en 1989 tuvo el orgullo de ser el primer mexicano en lograr escalar la cumbre de la montaña más alta del mundo. Para Karla era asombroso que una persona nacida y educada en un municipio minero, que se encuentra en medio del desierto, en donde el verano es tan caluroso que alcanza los 40° C., además de que el calor y la sequía duran muchos meses, hubiera sido capaz de escalar la montaña más alta del mundo, con un clima totalmente opuesto al que estaba acostumbrado y se dio cuenta que, cuando una persona se traza una meta, cuando se tiene un sueño, un ideal y realmente lucha por alcanzarlo, puede llegar a hacerlo realidad, por imposible y lejano que parezca. A partir de ese momento, Karla empezó a forjarse la meta de, ella también llegar a la cumbre de la montaña más alta del mundo

 

 

Equipo en la cima del Aconcagua

Karla aprendió el inglés gracias a algunos cursos que tomó en el IMNARC de Saltillo, así como a las conversaciones que escuchaba y a las pláticas que entablaba con estudiantes estadounidenses que se asistían en su casa durante los veranos. Aprender a hablar inglés le ha servido mucho porque es el idioma con el que se comunica con otros alpinistas extranjeros.

 

Karla en un campamento en

Teotepec con un grupo de niños

 

Karla empezó a trabajar durante las vacaciones de verano, cuando estudiaba la preparatoria y profesional, como instructora de supervivencia en el campo, en cursos dirigidos a niños. Los niños siempre le han gustado mucho y aprovechaba esos campamentos para convivir con ellos, para enseñarles lo que sabía del campo y de las estrellas, ya que la astronomía es otra de las grandes pasiones de Karla Wheelock. Le gusta observar las constelaciones y, por lo tanto, ya aprendió a orientarse gracias a ellas.

 

Cuando Karla terminó sus estudios universitarios, fue contratada por la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI) en la ciudad de México, entonces se cambió a vivir al D.F. Poco a poco, empezó a ahorrar para poder financiar sus primeras excursiones, además de que seguía practicando sus deportes favoritos, y logró ingresar a los clubes España y Alpino Mexicano en el D.F. Después trabajó en "Los Pinos" en la oficina encargada de gestionar las audiencias para el público; "Los Pinos" es, por una parte, la residencia oficial del Presidente de la República, ahí vive el Presidente y, por otra, ahí están algunas oficinas, como la del Secretario Particular, la dirección de Información y la de Difusión entre otras.

 

Laguna de los Horcones

Después regresó a trabajar a la SECOFI y, durante un tiempo también trabajó para Altos Hornos de México (AHMSA). De cada trabajo que desempeñaba, Karla obtenía muchas enseñanzas que las iba guardando dentro de sí y que le reafirmaban su deseo por ser alpinista, la retroalimentaban y la motivaban por lograr su sueño.

Siempre procuró intercalar su afición de alpinista con el trabajo, por lo que en 1991 escala el Popocatépetl -5,452 metros sobre el nivel del mar,(msnm)--, el Iztaccíhuatl-5,248msnm-- y el Pico de Orizaba -5,700msnm--. Posteriormente, asciende el Cotopaxi, el Ilimanl, el Citlaltepetl y el Nevado de Toluca. El 29 de diciembre de 1993 alcanza la cumbre del Aconcagua, la montaña más alta de América, de 6,959msnm. ¿Te puedes imaginar lo que es subir y bajar toda esa cantidad de metros? Y además de subirlos y bajarlos, hacerlo cargando un promedio de 17 kilos en la espalda. Yo, nunca lo he hecho, pero debe de ser un trabajo muy duro, pesado y cansado, un reto muy grande por vencer.

 

Karla en el Aconcagua

 

Karla tenía que seguir en su trabajo, pero también debía seguir con el entrenamiento alpino y, en 1996, alcanza la cima del Cho Oyu-8,282 msnm-que se encuentra en el Himalaya. Con este ascenso, Karla se convierte en la primera mujer Latinoamericana y, por tanto, mexicana en llegar a dicha montaña y lo logró sin oxígeno complementario. ¿Sabías que a esa altura el aire contiene alrededor de un 7% de oxígeno? Imagínate el esfuerzo que implica subir a una cima de esa magnitud con esa cantidad de oxígeno en el aire y no utilizar oxígeno complementario.

Montaña Cho Oyu

 

En 1998, después de haber escalado las anteriores y muchas otras montañas más, Karla decide dejar su trabajo para dedicarse tiempo completo al alpinismo. Mayo y Octubre son los únicos meses del año en los que es posible el ascenso al Everest, por cuestiones climatológicas. El 19 de mayo de 1998, Karla pasa a la historia como la primera latinoamericana en llegar a la Cumbre Sur del Everest-8,748 msnm-la cumbre subsidiaria más alta del mundo. Sólo le faltaron 80 metros para llegar al techo del mundo y, si no lo pudo hacer, fue por dos razones muy importantes: la expedición se quedó sin cuerda suficiente para escalar y sin oxígeno. Decidieron regresar porque para Karla lo más importante de subir una montaña es bajarla, con el mismo profesionalismo que el ascenso. Regresar viva y completa, porque a esas alturas es muy fácil perder los dedos de las manos por congelamiento o perder pisada por la alegría de alcanzar la cumbre y con ello se corre el gran riesgo de morir.

Karla escalando el Everest en 1998

 

 

Su siguiente expedición importante, en Octubre de 1998, fue al Manasl, con una altura de 8,154msnm. Salió con un equipo formado por rusos, búlgaros y colombianos, además de algunos mexicanos. El 25 de octubre, después de haber alcanzado los 6,600 metros, una tormenta de nieve los sorprendió por lo que decidieron regresar sin alcanzar la cima de "La montaña de los espíritus" que se encuentra en Nepal dentro de la cordillera de los Himalayas. El 26 de octubre, mientras descendían de la montaña, hubo una avalancha de placa (deslizamiento de nieve que con la pendiente adquiere mayor fuerza y tamaño); las decisiones en la montaña se toman en el momento y se debe reaccionar con rapidez, por lo que Karla se aferró con fuerza al piolet, que es un bastón de apoyo, y logró frenar su caída al caer en una grieta que la cobijó.

Grietas del Manasl

Sin embargo, dos de sus compañeros no reaccionaron con la misma rapidez y al no poder aplicar la técnica del auto rescate murieron en la expedición. En el Manasl murieron un colombiano, amigo de Karla, quien fue sacudido por esa misma avalancha y que con su peso arrastró a Karla consigo, ya que todos van unidos por la misma cuerda; y un compañero búlgaro, quien perdió pisada por el cansancio, resbaló y cayó al abismo. Para los alpinistas es muy importante respetar a las montañas y conocerlas tan bien que, en un momento dado, saben que cuando la montaña dice NO, lo mejor es retirarse y no aferrarse a subirla, porque pueden perder la vida.

 

La montaña dice NO cuando el objetivo no se alcanza a ver, cuando el cielo no se despeja y está nublado, cuando no pueden dirigir sus pasos por falta de visibilidad, entonces, lo mejor es regresar e intentarlo en otra ocasión.

A su regreso del Manasl, Karla continuó entrenando para estar en forma para el ascenso, por segunda ocasión, del Everest, por lo que subió en repetidas ocasiones el Pico de Orizaba, entre otras montañas.

Karla en el Iztaccíhuatl

 

El ascender a una montaña no es fácil: se instala un campamento base en el cual están un tiempo para aclimatarse. Posteriormente suben cierta cantidad de metros, establecen otro campamento y bajan. Esta operación la repiten varias veces para ir acostumbrando al cuerpo a la falta de oxígeno y para prevenir lo que se conoce como "el mal de montaña". El mal de montaña consiste en dolor de cabeza constante, vómito y hemorragia nasal entre otros malestares. También son propensos a la neumonía y a padecimientos bronquiales.

Cada integrante de la expedición está, generalmente, dentro de su casa de campaña; la soledad y el aislamiento los rodea, por lo que Karla aprovecha para tomar notas de todo lo que le sucede, de lo que pasa a su alrededor. También lee lo más posible sobre alpinismo, automotivación y astrología. Durante las noches observa las estrellas y siempre está en contacto directo con el Centro Meteorológico de Londres para tener la certeza de cuándo es el mejor momento para escalar la montaña.

Su alimentación en la montaña consta, básicamente, de comida deshidratada: frutas y frijoles deshidratados y nuez de la India, además de quesos de nuez y de higo de Parras Coahuila, que le proporcionan muchas energías. Derriten la nieve para poder tomar agua y nunca se desprenden de sus guantes, sus termales y sus botas. Karla debe cargar en su mochila lo mismo que carga un hombre porque su equipo es su vida. Su mochila pesa de 15 a 17 kilos, además de que debe saber colocar los trampones y el piolet con la misma destreza y seguridad que los demás. El haber logrado escalar, cargar y estar en la misma condición física y mental que un hombre, el haber logrado ascender a las montañas y descender viva y sana, ha sido producto de mucho esfuerzo, mucho trabajo, disciplina y tesón, lo que la ha llevado a ser respetada y reconocida por sus compañeros alpinistas, así como por los deportistas, periodistas y la comunidad en general.

Según el tamaño de la montaña, son el número de campamentos que se instalan y, una vez que llegan al último campamento, descansan en él varios días y tratan de ahorrar la mayor cantidad de energía posible. Para subir a la cumbre salen de madrugada porque deben evitar que el sol derrita la nieve y se provoquen avalanchas. Al alcanzarla, únicamente permanecen en ella segundos. El intentar estar más tiempo les puede costar la vida, por lo que disfrutan de su éxito y de sentirse más cerca de Dios a lo sumo uno o dos minutos y, después, deben iniciar el descenso, sin dejarse llevar por la euforia porque, en esas condiciones un resbalón, y la muerte, es muy probable. El descenso lo deben hacer con seguridad, objetividad y precisión, con la meta de llegar a los pies de la montaña vivos y sanos y con ello, el éxito es doble y la satisfacción mayor. También deben permanecer en los campamentos cierto tiempo para acostumbrar a su organismo al oxígeno, de forma paulatina. Cuando las montañas son muy altas, como en el caso del Everest, ascender sin oxígeno adicional es suicida, porque en la cima de la montaña sólo el 7% del aire es oxígeno. Sin embargo, el oxígeno que llevan debe ser racionado para poder llegar a la cumbre.

Una de las grandes preocupaciones que tiene Karla es ver el deterioro que sufre la naturaleza, la contaminación que asola, no sólo a las grandes ciudades, víctimas de las secuelas del progreso, sino también a lagos y montañas, lugares aparentemente desolados que han resentido lo que el ser humano provoca a su paso. La entristece de sobremanera observar cómo, incluso montañas como el Everest, están invadidas de basura y de desperdicios que, personas inconscientes, arrojan en esos lugares. ¿Cuál rincón del plantea estará libre de los estragos del hombre? Es una pregunta que Karla se hace constantemente y para la cual aún no tiene respuesta.

En los períodos de tiempo entre los ascensos, Karla ofrece conferencias motivacionales a escuelas, universidades y empresas que se lo solicitan. El patrocinio es fundamental para poder llevar a cabo dichas expediciones, lo cual no es sencillo de conseguir pero, poco a poco, ha ido alcanzando mayor reconocimiento lo que le ha ayudado a conseguir el financiamiento necesario para intentar llegar a la meta: la cumbre del Everest.

 

Para Karla significa mucho el apoyo que siempre le ha prestado el C. Gobernador del Estado, Rogelio Montemayor Seguy, quien, en todo momento, ha mostrado interés por seguir el curso de sus expediciones. Ella sabe que no va sola al Everest, que la acompañan los coahuilenses, que la acompañamos todos, gente como tú o como yo que quisiéramos ser parte de su mochila para verla de cerca y escalar con ella pero, como eso no es posible, le hacemos llegar nuestro apoyo y cariño mediante el correo electrónico. Los niños y jóvenes de Coahuila la seguimos de cerca y ella nos lleva con ella por donde quiera que va, nos lleva en su mente y en su corazón.

C. Gobernador del Estado, Rogelio Montemayor Seguy 

¿Quieres saber más acerca Karla? ¿Te interesa preguntarle algo? ¿Deseas mayor información sobre un tema? ¡Escríbele a Karla y te mantendremos informado!

Escríbele a Karla Wheelock

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